AQUELLAS CABALLERIAS DE ANTAÑO


           En mi particular viaje al pasado, descubro, entre las fotos descoloridas y agrietadas de mis recuerdos, a un protagonista de aquellos tiempos en el pueblo, fuera burro o burra, yegua o caballo, mula o mulo : la caballería.  Indispensable para el labrador de entonces. Su número y raza marcaban la riqueza de la  casa  pero lo corriente era tener uno de aquellos “machos”, un mulo romo mezcla de yegua y burro, con los que crecí  y del que irá el presente relato.
           Parece como si fuera ayer, cuando las veía desfilar ante nuestra puerta en interminable hileras  cargados de mil cachivaches y cosechas. A su grupa, caras de las que aún oigo los saludos y me traían nuevas. Aún las diviso, entre los largos caminos y empinadas cuestas de  aquella serranía y a donde de críos nos mandaban a recoger sus excrementos con los que engrosar el adobe para las plantas.
       
.................    C   O   N   T   I   N   U   A

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me has hecho recordar tanto...

Anónimo dijo...

Un serrano dijo...

Francisco, que buen relato,lo has calcao. Sí, las mulas mecánicas y los tractores los apartaron de la circulación,pero la realidad nos demuestra que hoy en día tiene un caballo quien puede.Yo también me crié entre esos nobles, esbeltos y majestuosos animales.Todavía recuerdo con cariño, cuando al regresar de estar todo el día en el campo con mi padre,el caballo que teníamos, que no es por nada pero era precioso,ya contaré como apareció en casa de mi abuelo,llegaba a un sitio de la casa y hasta que no le dabas un trozo de pan duro,no seguía adelante.
Muchas gracias Francisco por esos recuerdos tan bien ilustrados y redactados.
3 de enero de 2010 22:50

Anónimo dijo...

precioso relato,me resulta familia.Mis abuelos hacían las albardas,las colleras y los aparejos para las caballerías.El tio Blas campano y la Felipa la albardera.Paquitopirata