CUANDO LLEGAMOS 2 y fin

.... CONTINUACIÓN...



       Nada más atravesar el foso, se ven rodeados de un gentío que va interpretando y configurando una serie de cuadros vivos a los que el buen  religioso pone  voz  y  ellos son público de primera fila. Los primeros pobladores, la historia del mundo y la del pueblo ;  de sus haciendas y sus gentes, entre  lo terrenal y lo divino …
    - E aquí la iglesia. Estamos acabando su archivo y faltará  que…
     Les toca sortear andamios y obreros afanados en rematar una estampa grandiosa
    - Mira, falta el campanario y  allí el altar que..
   - ¡Qué reluciente está todo! ¿Has visto, nene? Hay cosas nuevas
     En pos de buscar otros detalles que añadir a sus hallazgos, se pierden  Momento en el que el guía, sonriente, termina  y diluyéndose su figura en el aire  al tiempo que se escucha: “No he de cesar pueblo mío hasta hacer notorias, tu antigüedad, tú hermosura ,lealtad y nobleza”
     Estruendo de campanas y sirenas  que les hacen salir, prestos, a la plaza que ahora está repleta de camiones  militares Olor a pólvora  y  gemir de heridos que traen desde el frente, Sobresalen órdenes y caras de hambre. Estupefactos se quedan hasta que, menos mal, ahí aparece la abuela que viene a rescatarlos con su famoso delantal multiusos. Haciendo camino, le van preguntando  y ella les irá  respondiendo sobre el mucho penar  en la guerra y las dificultades de la posguerra. Llegados a casa  sorprenden al  bisabuelo  enfrascado en la lectura de viejas  revistas  y libracos. Reparando  en su curiosidad les relata  sobre el maquís y el estraperlo; de cuando fue maderero y emigrante; de aquellas modas  y aquellas sociedades en tiempos nada fáciles ¡Qué fenomenal cuenta cuentos y mejor rato a su lado! En éstas que, de improviso, viene a fallar la corriente eléctrica
     - Ya está el tío Rogelio con las suyas  ¿Dónde has dejao el candil Vicenta?  
      De la magia del momento saltan reflejos, en plena oscuridad,  que vienen a proyectar imágenes de faenas de campo, oficios  y costumbres  de antaño. De quinquilleros y tratantes, autobuses con baca y  ordinario. De los coreanos y las asileras, de la Oje y la Santa Cruz
    - Ya estoy de vuelta.  Hacéis cara de pasarlo bien, pillines  Mirad  os traigo el album familiar con foticos muy majas. Éste, soy yo, en la higuera del huerto donde construimos esta casa  Estos, nosotros, de novios. La de aquí es mi  madre y ése, vuestro padre el día de su comunión Ahí el tío Cristóbal con su Montesa y aquí estamos en un matacerdo…
     Al temblor de la llama que las palabras cobran vida en un espacio tridimensional, de videoconsola;  tan real que empiezan a tocar y sentir: lanzamiento del tejo , churro va,;baile de la tarara , cepos , canuto y  trueque de cromos
     - ¿A qué jugáis? – y reanuda su relato- .Este día compramos la vieja radio que… …
     Los clips tienen ahora su onda, la fonoteca del recuerdo: “Una novela de Sautier Casaseca…” “ aquí radio Andorra”. “ Las noticias y hora de ir a la escuela . Al la vuelta  traes 100 gramos de fideos y una barra de membrillo. A escape que hay que traer avío pa los animales “Yo soy aquel negrito…
     Resuena una voz en off a lo documental rancio:”Allá que va saltando charcos  y sorteando
canaleras  olor a humo y corriendo a pesar de la cuesta, con su  cartera de cartón recién estrenada a cuestas (…) Cada domingo, le daban  dos pesetas que iba a gastarse en el cine o en quiosco de la plaza (…) Si había recogido algunos extras, fuera caracoles o chatarra, a los futbolines (…)Ya de mocico, en gramolas y  las discos esas.
     Sabedora  de su triunfo, la iluminaría comienza un baile. Arrancan sones de los sesenta y setenta, de guateques, verbenas y fiestas; llegada de algún circo o viajante, de pasacalles…  En el esfuerzo de embobar  a aquellos jóvenes corazones, parece agotarse.
      - Esto necesita más mecha. Tranquillos que encontraremos algo, Veamos, en esta caja….
        Al abrirla, un alud de cosas se desparraman : cromos, carteles de cine,.programas y recortes;  indios y soldaditos de plástico…: Los chicos, jubilosos, se abalanzan sobre ella..
       -Ja, ja, ja –ríe, dichoso, el  sexagenario artífice callado del descubrimiento-  Cuidadlos mucho que son el tesoro de varias vidas. Como este tirachinas que fue de vuestro padre y antes mío y que resulta que lo heredé de mi padre que lo hizo con sus propias manos
     No me preguntéis si pasaron horas, minutos o segundos o si sucedieron más aventuras .La cuestión es que tras tanto rememorar vivencias vino la calma, una esperanza nueva.
     Un tic tac ascendente, un punto y aparte y  suena la hora con un aire  diferente.…
- Niños, despertad. Arreglaros rápido  que ya nos vamos. 
 De la cama  saltan a contarse el sueño tan extraño que han tenido. Coincidencia y suben disparados  a comprobar algo  Todo parece en orden  en aquella arca  que luce más
y en la que coinciden comenzaron sus ensoñaciones. La abren  y observan  extasiados, como en el libro de la Fénix Troyana alguien ha escrito una dedicatoria  con la firma Mares. Que el álbum está abierto por la foto de un complacido abuelo mostrando sus retratos  Que el candil  aún está caliente y las cosas de la caja están desparramadas ¡El nombre de Mireia en letra corrida, unas pequeñas botas de agua  con barro fresco y el archifamoso  tirachinas!
           No dicen nada y tragan saliva. Pacto de silencio sin mediar palabra. Les reclaman para la despedida. Raros y serios están ¡Cómo si no quisieran volver a su casa!
Gracias a todos . Un besazo, abuelos ¿Me puedo llevar esto y lo otro? Hasta pronto
           Ronroneo de la carretera y ni palabra  que hasta sus progenitores quedáronse mudos ¿Habrán soñado, también, ellos?
        - Tengo que contarlo para guardar su memoria  -se dice para sí- y escribe en la libreta.
         Javi entusiasmado con cromos, soldaditos y  tirachinas  rebuscando en la lata . Salta por el audio Recuerdos de mi niñez como disco dedicado
        -  Papá  mientras llegamos, ¿por qué no nos cuentas más cosas?
         -  Eso, ¿quién era en cura Mares?  ¿Cómo se jugaba con esto? ¿Qué fue del castillo  de la Torrecilla?. ¿Tú te leíste aquellos librotes del abuelo? ¿Por qué usabas los cepos?...…
         - ¿¿Qué??  ¡Pero  si vosotros antes decíais que…!
          Se miran y al unísono estallan en  carcajadas  sin percatarse que  unos personajes  les dicen hasta pronto, desde la bruma,  más allá de las ventanillas. El vehículo sigue su marcha.

FIN

FRANCISCO TORRALBA LOPEZ


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